América Latina, dueña de riquezas naturales únicas, apuesta con fuerza a la protección de sus especies emblemáticas ante la crisis climática. Argentina resalta con sus estrategias y la ayuda de Greenpeace para asegurar un futuro para sus especies autóctonas.

La incorporación de cuatro especies nativas en la lista de la Convención para la Conservación de las Especies Migratorias de Animales Silvestres (CMS) es un hito. Delfín nariz de botella, guanaco, chorlito de Magallanes y tiburón escalandrún ahora tienen un marco de protección ante el cambio climático.

Expertos resaltan la urgencia de estrategias efectivas para abordar la pérdida de biodiversidad. Cada especie cumple un rol único en su ecosistema, y su desaparición pone en riesgo la integridad del sistema. Datos alarmantes del Centro de Monitoreo de la ONU reflejan que el 44% de las especies listadas están en declive, mientras que sus hábitats están siendo alterados.