La COP16 será un evento histórico al incluir, por primera vez, a los pueblos originarios en las decisiones sobre biodiversidad. Estas comunidades han demostrado un profundo conocimiento de los ecosistemas, lo que los convierte en actores clave para la conservación. Además, se busca reconocer su saber tradicional con la creación de un marco programático que permita su participación activa en la convención.

El evento también discutirá la financiación de proyectos de biodiversidad a nivel mundial, con especial atención a los países en desarrollo. El fondo Kunming-Montreal, con 200.000 millones de dólares anuales, es un recurso vital para financiar programas que preserven ecosistemas y especies en peligro.

Finalmente, un tema central es la integración de la biodiversidad en los sectores sociales. No solo se trata de cuidar los ecosistemas, sino de transformar la manera en que producimos y consumimos para evitar la pérdida de biodiversidad. Un desafío global que requiere la colaboración de todos los sectores.