
La Península Valdés, declarada Patrimonio Natural de la Humanidad por la Unesco, es un paraíso de biodiversidad en la Patagonia argentina. Sin embargo, la basura plástica representa una grave amenaza. Toneladas de desechos, mayormente de la industria pesquera, contaminan sus costas y aguas, afectando gravemente a especies como la ballena franca austral.
En octubre de 2021, el Instituto de Conservación de Ballenas (ICB) realizó una limpieza en la playa de Punta Alt, recolectando una alarmante cantidad de residuos plásticos. Esta acción, enmarcada en la campaña Guardianes de los Océanos, buscaba concienciar sobre la problemática y reutilizar los desechos recogidos a través de Reciclados Patagónicos SRL.
La protección de Península Valdés requiere un compromiso integral de todos los sectores, incluyendo a la industria pesquera, instituciones gubernamentales y la sociedad en general. La limpieza de playas es necesaria, pero no suficiente; es fundamental detener las dinámicas que generan la acumulación de residuos para lograr un cambio concreto.
