La transición energética en América Latina enfrenta varios desafíos. Un informe reciente destaca que el 35% de los latinos reconoce la urgencia de avanzar hacia energías limpias. Sin embargo, las empresas encuentran barreras importantes como la falta de incentivos, claridad legislativa y profesionales cualificados, lo que frena la adopción de fuentes renovables.

Además, se subraya la necesidad de inversiones estructurales para modernizar las infraestructuras energéticas. Esto incluye el desarrollo de redes eléctricas y la incorporación de tecnologías innovadoras que faciliten la integración de energías renovables. La falta de ejemplos prácticos agrava la situación.

A pesar de estos desafíos, un 22% de las empresas identifican la inversión en almacenamiento de energía como crucial para mejorar la adopción de energías limpias. Sin embargo, sigue siendo imprescindible un mayor compromiso gubernamental y una mayor claridad en las políticas