
En un esfuerzo por reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y promover la resiliencia climática, el Papa Francisco ha anunciado la construcción de una planta solar fotovoltaica en las afueras de Roma. Esta planta, ubicada en Santa Maria di Galería, busca abastecer de energía eléctrica al estado vaticano. Este proyecto no solo proporcionará electricidad renovable, sino que también contribuirá al desarrollo sostenible de los terrenos agrícolas subyacentes.
El Papa Francisco ha destacado la urgencia de una transición gradual hacia un modelo de desarrollo sostenible. La nueva planta solar es un ejemplo concreto de este compromiso, y su éxito será supervisado por dos comisarios especiales junto a un equipo técnico. Este proyecto se enmarca en la encíclica Laudato Si’, donde el pontífice subraya la importancia de cuidar nuestro planeta y los recursos que compartimos.
Además, la adhesión de la Santa Sede a las pautas de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático en 2022 refuerza este compromiso. El Papa Francisco está decidido a enfrentar los desafíos del cambio climático mediante la acción concreta, promoviendo el uso de energía solar y otras soluciones sostenibles para un futuro mejor.