
Perú ha dado un paso significativo en su transición energética. En abril, la generación eléctrica aumentó un 2.7%, impulsada por un crecimiento del 54.1% en energías renovables. La hidroeléctrica, con un incremento del 11.2%, y otras fuentes limpias están redefiniendo la matriz energética del país. Este avance subraya el compromiso de empresas como Enel y Statkraft con la sostenibilidad y la eficiencia energética.
El sector hidrocarburos y minería también mostró cambios, con un aumento del 2.7% en marzo respecto al año anterior. La minería metálica lideró este crecimiento con un incremento del 4.1%, destacando la producción de oro, molibdeno, zinc y cobre. Sin embargo, la producción termoeléctrica disminuyó un 19.6%, reflejando un cambio hacia fuentes más limpias.
Estos datos reflejan la dinámica cambiante del sector energético peruano, que se orienta hacia una mayor diversificación y sostenibilidad. La inversión en proyectos de energías renovables está en aumento, posicionando a Perú como un actor clave en la región para el desarrollo sostenible y la eficiencia energética.