
Chile, con su extensa costa de más de 6 mil kilómetros, es un verdadero santuario para las ballenas. Alberga aproximadamente el 43% de las especies conocidas a nivel mundial, incluyendo a la imponente ballena azul y a la acrobática jorobada. Estas criaturas no solo son parte del atractivo turístico, sino que también son vitales para la investigación científica.
En el Golfo de Corcovado habita una importante población de ballena azul, especie en peligro de extinción. La jorobada, con su impresionante habilidad para saltar completamente fuera del agua, también surca los cielos de los fiordos patagónicos. Además, las aguas chilenas son hogar de otras especies como el rorcual común y la veloz ballena sei.
Sin embargo, estas majestuosas criaturas enfrentan múltiples amenazas, desde colisiones con embarcaciones hasta la contaminación acústica. La preservación de estas especies no solo es vital para la biodiversidad marina, sino también para la ciencia y el turismo en Chile.
