
En el Archipiélago de Humboldt, la población de ballenas ha aumentado notablemente. Científicos han investigado este fenómeno y descubierto que las condiciones oceanográficas son clave.
Las ballenas se alimentan principalmente de kril, y cada una puede ingerir toneladas de este alimento diariamente. El estudio subraya la importancia de conservar este hábitat crucial para la supervivencia de los cetáceos.
Conservar el Archipiélago de Humboldt es vital para mantener estas condiciones favorables. La investigación aporta datos valiosos para implementar medidas de protección eficaces.
