Nike y Adidas han adoptado estrategias sostenibles para minimizar su impacto ambiental. Nike, con su iniciativa “Move To Zero”, busca reducir la huella de carbono mediante la economía circular. Un ejemplo es su calzado “Space Hippie”, hecho con materiales reciclados.

Adidas, por su parte, lanzó la campaña “Move for the Planet”, donde por cada 10 minutos de actividad física a través de su app, donan un euro a causas ambientales. Esta campaña no solo promueve el ejercicio, sino que también beneficia a comunidades vulnerables.

Ambas marcas demuestran que la sostenibilidad puede ser un pilar fundamental en la industria deportiva, beneficiando tanto al medio ambiente como a la sociedad.