
El delfín rosado del Amazonas es una especie en peligro de extinción. Este cetáceo, el más grande de los delfines de río, se enfrenta a múltiples amenazas, desde la pesca indiscriminada hasta la destrucción de su hábitat. Fernando Trujillo, un biólogo marino colombiano, ha dedicado su vida a proteger a esta especie a través de la Fundación Omacha. Esta organización, fundada en 1993, ha implementado numerosas iniciativas de conservación que incluyen acuerdos de pesca sostenible y monitoreos constantes de las poblaciones de delfines. La labor de Omacha no solo se limita a Colombia; su modelo de conservación ha sido llevado a otros países de la región, como Brasil y Perú, adaptándose a las necesidades locales para proteger a estos majestuosos mamíferos.