Las ballenas belugas, también conocidas como Delphinapterus leucas, son una especie única del hemisferio norte, reconocidas por su distintivo color blanco. Estas ballenas, adaptadas a las aguas gélidas del Ártico, carecen de aleta dorsal, lo que las diferencia de otros cetáceos. La frente redonda y su capacidad para emitir sonidos variados les ha otorgado el apodo de “canarios del mar”.

Las belugas son altamente sociales, viviendo en grupos de hasta 25 individuos. Se comunican principalmente a través del tacto y los sonidos, mostrando una organización social compleja y una gran capacidad de interacción. Sus hábitats preferidos son las áreas circumpolares del Mar Ártico y subártico, donde encuentran refugio en bahías, fiordos y estuarios poco profundos.

Bajo el hielo marino, las hembras dan a luz y amamantan a sus crías, quienes permanecen junto a sus madres hasta alcanzar la autonomía. Este entorno les proporciona seguridad y recursos para su desarrollo. Las belugas pueden medir entre 3 y 5,5 metros y alcanzar una velocidad de nado de 10 km por hora. Aunque algunas poblaciones migran, la mayoría permanece en el hemisferio norte, completando su ciclo vital en las frías aguas árticas.