Las ballenas azules de las Islas Baleares están bajo amenaza constante debido a diversas actividades humanas. Contaminación, ruido y enredos en artes de pesca son algunos de los problemas que enfrentan diariamente. A pesar de las protecciones legales implementadas desde 1966, la situación sigue siendo crítica.

Un informe científico de 2018 reveló cómo el estrés causado por actividades humanas afecta gravemente a estas ballenas. A través del estudio de hormonas en el cerumen, se ha podido determinar el impacto negativo que tiene el entorno en su salud. La contaminación acústica y los vertidos de petróleo son factores determinantes en su bienestar.

Greenpeace destaca la urgencia de actuar ahora para proteger a estas majestuosas criaturas y asegurar su supervivencia. Las ballenas azules son una especie única y su preservación es fundamental para mantener el equilibrio de los ecosistemas marinos. ¡El momento de actuar es ahora!