Las ballenas son los narradores del océano. A través de sus sonidos, podemos entender sus movimientos, comportamientos y migraciones. Cada especie tiene un sonido único, una firma acústica que cuenta su historia.

Sin embargo, la contaminación acústica está poniendo en peligro esta comunicación vital. Los barcos y actividades humanas generan ruidos que desorientan a estos cetáceos, afectando su bienestar y su supervivencia.

La ciencia ha desarrollado métodos no invasivos para estudiar su acústica, ayudándonos a conocerlas mejor y protegerlas. En lugares como Chile, la biodiversidad marina es única, pero aún queda mucho por investigar.